Sábado noche. Cumpleaños de Perry. La gente dispuesta a darse el gran banquete y con la seguridad de disponer de un amplio y variado menú de degustación.
Esta era la antesala de una cena que se suponía mágica. Nadie creía que al llegar al garito la cosa comenzaría a torcerse. "A mí de aperitivo me apetece foie sobre milhojas con salsa de frambuesa" decía uno. "Pues yo no me voy de aquí sin probar los raviolis de boletus con salsa de trufa" comentaba otro. Yo por mi parte, que siempre he sido más moderado en el asunto de la gastronomía, me conformaba con la típica bandeja de marisco, compuesta de cigalas, vieiras y percebes en su mayoría.
Pues bien, al llegar al susodicho garito (le llamaremos "garden restaurant" para no hacer propaganda sobre él, ya que este blog es de máxima afluencia), a pesar de que habíamos avisado que cenaríamos de tapeo, opino que nadie en "garden restaurant" conocía lo que era ir de tapas.
No existía carta. "¿Qué tapas tienes?" "Tengo de todo: calamares, sepia y bravas" Y el camarero tan satisfecho. Creyendo que me había dejado sorprendido con el repertorio. "Además, por ser vosotros puedo preparar unos montaditos, especialidad de la casa". Viendo el tipo, que eramos de buen comer, comentó en preparar unos pinchos. Jamás, unos pinchos iban a tener tanta consecuencia, desde el pincho que le intentó meter Paquirri a "Avispado" el día de su muerte.
Precisamente, con el mismo adjetivo con el que he hecho referencia a un famoso toro en el círculo taurino (véase Maikel), se podía describir a los dueños del bar: Avispados.
Describo la cena:
- Sepia plancha.
¿Qué esperabamos?

¿Con qué nos encontramos?
Cualquier parecido de lo que probé anoche con la sepia sería pura coincidencia. Dudo incluso que lo que nos vendieron como sepia, hubiese estado siquiera alguna vez en el mar.
- Calamares.
Insaboros, si no se tiene en cuenta el rebozado, que había adquirido todo el extracto de las frituras realizadas desde el año 1950 (último registro de cambio del aceite de la freidora).
- Patatas bravas.
Lo mejor de la noche, aunque no quiere decir que estuvieran buenas.
- Montaditos variados.
Una muestra de la gran entrega del cocinero del bareto. Preparar todos juntos le llevaría algo menos de 2 minutos. ¿Donde estaba el típico montadito de bacon o de salmón?
- Pinchos sin pincho.
Para morder la longaniza tenía que utilizar mis muelas más fuertes. Respecto a las morcillas, sinceramente, no me atreví a probarlas porque estimo mi vida. Más tarde se originaría la gran pirula, por un "mírame o quítame ese palillo". Según el camarero, "el chaval de la camisica" había pedido 6 pinchos y había dicho que los sirvieran sin el palillo, asunto que creó discordia en la peña en crisis.
Después de una batalla de más de 10 minutos, entre los que se metió el típico ciclado que no está muy bien. Decidimos largarnos con la anécdota de partida de culo al Personal. Pero antes de llegar... ¡Coche que se para y salen dos notas de dentro! "¿Habéis tenido problemas en un bar?" Seguidamente llega un coche de la policía nacional y se para enmedio de la calle, detrás del otro coche. En total, los dos notas del primer coche (que eran secretas) y los dos maderos más de la nacional.
Por cierto, uno de los maderos, era el amigo de JJ al que le hacía autostop. Este madero ya empieza a ser asiduo a nuestras anécdotas y a ser un miembro más de la peña en crisis. De hecho, ayer me preguntó que a qué hora estaría publicado el blog "garden´s pirula", porque quería dejar algún comentario.
Después todo lo que sabeis, que si os han denunciado por amenazas, el Bou contándole la anécdota de los palillos al madero, el madero pidiendo DNIs... En fin, me hubiera gustado sacar unas instantáneas mejores, pero algo es algo.

Entrega de DNIs

Estos dos chavalitos están flipando bastante.